El 3 de octubre de 1986, visitó la casa donde nació Federico García Lorca, y dejó su huella en el libro de visitas donde dibujó una guitarra, dentro dos corazones (FGL-LNC) heridos por una sola flecha.
Debajo escribió unas palabras de agradecimiento: "Thank you for keeping his house open".Quedan algunas fotos de ese día, entre ellas esta que ilustra, recién llegada gracias a Juan de Loxa que nos la entregó el miércoles pasado.
Hacía tan solo dos meses que este espacio lorquiano, el primero dedicado al poeta, abría sus puertas al público.


