Fue un editor, escritor, crítico literario, traductor y lexicógrafo español.
Empezó a frecuentar el Ateneo de Madrid, donde escuchó a Ramón María del Valle-Inclán, Miguel de Unamuno o André Malraux. estudió Filología Románica en la Universidad Complutense, se casó con la traductora Isabel Gil de Ramales y entró a trabajar en la editorial Aguilar. También fue uno de los primeros redactores de la revista Ínsula. Colaboró además en La Estafeta Literaria y en Arbor y cultivó también la literatura infantil.
Para la casa Aguilar preparó, entre otras, las ediciones de las Obras completas de Federico García Lorca (1954), Miguel Hernández y Baltasar Gracián.
El legado de Arturo del Hoyo fue donación Aitor Larrabide en 2013.


